En el semestre pasado, trabajé en el mismo lugar, Curley School, pero en una sección diferente. Ahora ayudo la secretaría en la oficina central. Entiendo que los estudiantes a veces son difíciles y también que no quieren ir a sus clases. En mi primera vez que ayudaba en la oficina, había dos chicas que solamente fueron a dos clases ese día, no porque ellos estaban en un aprieto, pero porque no querían ir a sus clases. Esa mentalidad es muy diferente que la mentalidad con que me hizo mayor, así es extraño que un estudiante no quiere ir a sus clases.

Sin embargo, estoy muy contenta que puedo ayudar esta comunidad. Las personas que he conocido son muy simpáticos. La vez pasada, aprendí que casi ochenta por ciento de los estudiantes hablan el español. Muchos de los estudiantes son bilingües. Pero la tasa de la concurrencia está baja que la tasa debe. Hay un gran espacio entre los estudiantes que hacen bien en los exámenes del estado y los estudiantes que hacen con dificultad en los exámenes. Era interesante aprender como la sistema de las escuelas publicas funciona, porque no vine de una escuela publica.

Mis expectativas en este servicio es que practico mi español porque quiero hablar más fluido. La secretaría me dijo que a veces cuando ella no está en la oficina, puedo contestar el teléfono. Hay padres que solamente hablan español, así a veces es difícil para ellos cuando venir a la escuela o llamar a la escuela. Pero hoy, la secretaría no estaba allí y desde que solamente he estado a la escuela una vez, no sabía que hacer cuando algunos estudiantes vinieron a la oficina y no podía contestar el teléfono.